La Sinfonia del Viento III ... y el cielo se llenó de Dragones...




La sinfonía del viento III
(… y el cielo se lleno de dragones)

El suave viento termino,
La noche desvaneció,
El sol menguo,
Y la luna murió.

De oscuros recuerdos,
Las velas no pudieron ni llorar
De pecados adormecidos que con sonidos
Ellos pudieron orar…

Termina al fin la tormenta,
Pero no sin antes,
Correr, dormir… en vela
Y oscurecer la realidad con belleza.

Los coros majestuosos no pudieron mitigar,
La inminente llegada del final.

Mi cuerpo inerte no pudo soportarlo,
Me asegure de tener mi orgullo latiente
Pero como un campeón, deje de serlo
Sin tocar las ásperas cuerdas de mi mente.

Oscuros chelos, y danzantes violines,
Olas de luna, fuegos del sol… ahí vienes
En tu enorme trono de plata echo por vírgenes
Con vuestro estandarte de cataclismos vinientes.

Pronto y sin vacilar,
Las danzas de cuerdas prepararon,
Lo que seria el escenario de batalla
Que sin duda los dados del destino sofocaron.

Y detrás de una fina cortina,
Todos los siervos se alistaron a enfrentar,
El caos de los vientos, la furia de Apolo.

¡Y los instrumentos gritaron!

Potente fue su grito,
Que arranco pedazos de mi ser.
Vi flores de loto,
Y empecé a creer.

La tormenta me abraso,
Con sus desgarrantés brazos,
Que con digno orgullo
Lavó lágrimas de mi rostro.


Los cielos se tornaron rojos,
Caminando en tortuosos senderos
Y triste por la muerte del piano,
De belleza inundaron mis ojos.

Pronto llegara el fin…
Sentí que estaba preparado,
Para cuando tuviera que decidir,
Que parte de mí ser abra de partir.

El cielo se lleno de dragones,
Que con divina justicia,
Pintaron el caos de diversos colores…

¡Y la batalla termino!
Débil, pero con espíritu,
Los tensos tambores arrancaron mi alma
Que anunciaban la muerte al alba.

Los coros de reyes, príncipes y divinas deidades,
Hicieron eco de hermosos ángeles,
Y me mostraron el mundo en diferentes edades.


El misterio quedo atrás,
Mi salvación fue victoria
Para las legiones guerreras,
De lo más intimo de mis penas.


Por fin la épica flauta empezó a sonar,
Y la fantasía fue la última etapa para soñar.

El viento acaricio mi fas con mágicos sonidos,
Y al unisonó arboles, gigantes de viento y de fuego,
Se levantaron de súbito, y comenzaron a danzar.

Esta etapa de felicidad, supe que pronto habrá de acabar,
Pues solo un espejismo podía ser,
Las mariposas como vientre de lobos en la oscura helada,
Que nublaban mi corazón de la eterna precaria.

Ahora… los gigantes se apagaron,
Y los trágicos lamentos del piano no ganaron.

¡Trágico… ¡Trágico!.... Final…

Siendo yo el único de pie,
Tome mi sofocada alma,
Para irrumpir la malévola trampa.

Cuando el trato fue justo para los ojos de la vida y la muerte,
Se propusieron renacer a los caídos,
¡Con mi muerte! ¡Con mi sacrificio!

En la última arremetida,
Todos los instrumentos gritaron y lloraron.

Poco a poco mi cuerpo se fue desmembrando,
Sentí como en mi garganta mi alma me dejaba,
Mi espíritu me abandonaba,
Y mi mente me traicionaba.

Indefenso ante la tormenta de fuego,
Tuve solo un heroico apego.

Y… con mis últimos respiros…
Y con mucho, mucho frio recordé,
Como dieron inicio estos trágicos suspiros.

¡Muerte!... Espera un momento,
Déjame recordar el ¿Por qué? de mi sufrimiento.

¡Ángeles no lloren!... Mi destino no fue en vano.
Por que la caída al fin tuvo un paro.


Ahora el suave y tierno manto de la muerte,
Me sostuvo entre sus brazos,
Y con una lamentable y deleitante canción de cuna…
Tuve fin a mis días… Tuvo fin la luna….

2 comentarios:

Luis Ramiro Calabresi dijo...

Cuanta pasion!!!!
la verdad que pocas veces se leen cosas asi
felicidades!:D

Meldienmorth dijo...

Muchisimas gracias por leer. Es justo la pasion, el ingrediente final para la receta perfecta de la poesia. Y en general del Arte.

De nuevo gracias.

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